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miércoles, 5 de diciembre de 2007

Referendum del 2 de diciembre

He estado pensando y discutiendo los resultados del referendo sobre la Reforma Constitucional, que a pesar de que el Sí perdió por un 1% de diferencia, no deja de hacernos reflexionar acerca de las razones que motivaron a las filas bolivarianas dejar su decisión en manos de otros. No voy a hablar de la oposición porque ellos mantuvieron su techo, sus mismos votos, como dije anteriormente son los mismitos de siempre.

Quiero antes dejar plasmado en los estados de Venezuela que ganó el SÍ.

Bloque A: Amazonas con un 65,76; Apure 61,16%, Aragua 52,92%; Barinas 55,92%; Bolívar 52,70%; Cojedes 60,87%; Delta Amacuro 60,96; Falcón 50,12%; Guárico 58,35; Monagas 57,87%; Portuguesa 63,08%; Sucre 51,07%; Trujillo 62,16%, Vargas 56,21% y Yaracuy 52,43%.

Bloque B: Amazonas con57,94%; Apure 60,99%; Aragua 52,57%; Barinas 55,68%; Bolívar 52,40%; Cojedes 60,64%; Delta Amacuro 60,71%; Guárico 58,12%; Monagas 57,64%; Portuguesa 62,68%; Sucre 50,88%; Trujillo 61,98%, Vargas 55,65% y Yaracuy 52,07%. Ver los resultados del referéndum por estado.

Como dice José “un análisis nada profundo nos pone en evidencia la necesidad de la Reforma para la construcción de un país verdaderamente democrático, independiente y soberano.Ganamos en 15 estados, la oposición en 9. Estos resultados reflejan que nuestro país necesita una Nueva Geometría del Poder. El proyecto bolivariano sigue avanzando en la periferia, en el “interior” del país, en los estados productivos, cuya población está vinculada a la producción, a la economía agropecuaria, socio productiva, y donde este gobierno ha hecho énfasis. Estados pues, con poca densidad de población y amplias superficies productivas. Obtuvimos 6 estados por encima del 60%. La oposición ganó en las ciudades donde la economía petrolera ha hecho estragos, o, como en el caso del Táchira, con amplia penetración de la violencia colombiana. La oposición no obtuvo en ningún estado un porcentaje mayor al 60%, ni siquiera en el estado Zulia donde Un Nuevo Tiempo tiene engrasada su maquinaria electoral”. Creo que no estaría demás ver con detalle el gráfico que hizo Okrim evidenciando la tendencia de los resultados del referendo 2d. Hablando de resultados locales en mi centro electoral ganó el SÍ con 60%.

Ahora bien, los chavistas que no votaron, no están en contra de la propuesta, no esta a favor, sencillamente fueron indiferentes, tuvieron “reservas” sobre la propuesta constitucional y se abstuvieron por distintas razones, algunas de ellas en mi blog: ¡Revolución dentro de la Revolución!

martes, 4 de diciembre de 2007

Reflexiones post 2D de Annalisa Melandri... o "Venezuela: la verdadera dictadura es la de la oposicion"

Foto AP



Ha triunfado el NO.

Alguien me ha dicho que "ha triunfado el pueblo".

Es una victoria popular aquella obtenida con una diferencia de 124.962 votos sobre un universo de cerca de nueve millones?

Chavez ha elogiado eso que ha definido como "un ejercicio de la democracia".

No estoy de acuerdo ni siquiera con el presidente.

Que ejercicio de la democracia puede ser nunca aquel en el cual se vota mas en base a los miedos inducidos y no a la esperanza y a las necesidades reales?

Ha triunfado el NO porque ha vencido el miedo. Alimentado, fomentado y financiado tambien sobretodo desde el exterior del pais. Paradojicamente han vencido, podriamos decir, el miedo de buena parte del mundo y de poquisimos venezolanos.

Una campana electoral que el delirio mundial ha transformado casi que en una campana por las presidenciales, basada sobre toda una serie de hipotesis, y de sugestiones: "una probable" dictadura, un "futuro" Fidel Castro, "posibles" detenciones arbitrarias, "hipoteticas" limitaciones de todo tipo de libertades, incluyendo otras absurdas imputaciones, hasta el probable bano de sangre de haber vencido el SI...

Esta, para mi, no es una victoria.

No dire cosas de este tipo: "ha triunfado la democracia", "ejemplo de democracia", "Chavez ha demostrado que no es un dictador", etc, etc. No ha triunfado la democracia, para mi ha vencido el miedo. En Venezuela la democracia ya existia y el pais no tenia necesidad de demostrarlo. Chavez no era un dictador y si este resultado - el bano de sangre que no ha habido - le permite un respiro de alivio a tantos, incluidos muchos de sus simpatizantes (ellos tendrian que hacer un mea culpa y confesar que Chavez les ha quedado 'grande'), este resultado sirve solo para demostrar que la oposicion sembrando miedos... ha vencido.

Cuando el voto no manifiesta la voluntad popular, pero si un sentimiento de miedo inducido, un voto dado porque "si no lo hago, quizas...", para mi no es un voto libre, sino un voto condicionado por una dictadura.

La verdadera dictadura en Venezuela es la de la oposicion.

Me pregunto cual habria sido el resultado electoral sin la presion constante de los medios de la oposicion, sin el financiamiento de billetes verdes arribados a raudales desde los Estados Unidos, sin los estudiantes utilizados y martirizados, sin aquellos fascistas como Pena Esclusa y sus revoltosos discursos delante de un altar, pero con la libertad verdadera de decidir...

Annalisa





Nota del traductor: Annalisa es una queridisima amiga italiana, pero sobretodo una esperanzada e incondicional amiga universal del proceso de cambios venezolanos, que escribe un excelente blog intitulado simplemente "annalisamelandri"

viernes, 19 de octubre de 2007

A propostito del art 337...

Esta ultima discusión de la Reforma Constitucional en Venezuela, inició con la presentación del Informe de la Comisión Mixta el pasado 15 de octubre, donde se ha informado públicamente la incorporación de 25 nuevos artículos a los 33 artículos propuestos por el presidente Hugo Chávez.

viernes, 28 de septiembre de 2007

miércoles, 27 de diciembre de 2006

El progreso ideológico...

Por: Bruno

Según Karl Popper la democracia es aquel método político que hace posible la remosión de un gobierno sin la necesidad de un "esparcimiento de sangre". Ahora bien, ante la posibilidad de darle más participación al pueblo venezolano consciente - de la mano de ese hermoso instrumento llamado democracia participativa y protagónica - en la construcción de una sociedad más justa, equilibrada y solidaria, creo que una verdadera democracia debería tener la fortaleza de permitir igualmente, sobre la marcha, la implementación de una nueva ideología o un nuevo estadio superior de consciencia - del consciente, no de la conciencia - colectiva, sin demasiados traumas.

Habría que abocarse per sécula seculórum por facilitar un instrumento que rinda de un modo natural el acercamiento de ideas y propuestas políticas. La Reforma del texto constitucional sería el terreno fértil para facilitar esa tarea que colocó sobre nuestros hombros el señor presidente. Ya no sirve a los intereses supremos del pueblo venezolano razonar en términos de libre mercado, de capitalismo salvaje, y pienso que el escenario político adecuado para que se dé una efectiva libre circulación y concurrencia de ideas, para sentar las bases fundacionales del Socialismo del Siglo XXI... es la Asamblea Nacional.

Desde la victoria popular del 3D y habiendo quedado la sensación de que hay Chávez para rato, mínimo hasta el 2021 - Rosainés tomaría el relevo -, siento que estamos en una sociedad realmente abierta y francamente democrática, en el momento en que hemos recibido un mandato presidencial y lo hemos hecho nosotros, millones de voluntades sumadas a lograr los objetivos trazados. En el momento en que estamos contestes de que la dirección política del proceso debe estar dirigida a corregir los defectos propios de la aceleración inicial de la revolución bolivariana, cuando sea percibida como inadecuada para enfrentar los desafíos del futuro, y debería entonces enfocarse en transmutarse en una vía libre donde salga a la superficie lo mejor de nosotros, y quede anclado en el fondo el lastre de los políticos oportunistas que han danzado con la corrupción y la incapacidad de estar a la altura de los tiempos que soplan de cara a la construcción de la patria que nos demanda la conciencia y el colectivo.

En el lenguaje utópico resultaría una empresa fácil, e igualmente muy probable, el perfilamiento de un nuevo paradigma político. Sin traumas, sin leyes polémicas, sin tumultos de plaza. Con la misma naturaleza con que la máquina sustituye al hombre para controlar un proceso industrial. El progreso debería darse también en lo ideológico. Y para que la ideologización prenda en nuestras mentes, como el fuego en un campo de trigo, deben darse por rebote dos sustantivos que son inherentes uno del otro, como lo son la circulación y la concurrencia de las ideas y propuestas políticas. La primera está asegurada en la manifiesta libertad de expresión que gozamos, y que hay que aplicarla en el modo más amplio posible a los medios tecnológicos a disposición: prensa, radio, televisión, telefonía, internet. La segunda es más difícil de integrar al proceso ideológico, por cuanto responde a una justa, equilibrada "distribución" de las ideas mismas nacidas al calor del debate. En fin... un par condicio que debe asegurar una leal concurrencia entre las ideas, sin monopolios de pensamientos políticos, sin partidocracia, sin imposiciones pragmáticas.

En política, en una democracia participativa y protagónica como la nuestra, la distribución de las ideas viene dada más allá de las trincheras partidistas, en la medida en que el colectivo consciente y organizado asume su participación como protagonista de su propio destino a traves de mecanismos favorables, como el parlamentarismo de calle, convirtiéndose en un portavoz legítimo al que hay que escuchar. Así como el libre mercado es un sistema de leal concurrencia de programas políticos y económicos sustentado en el poderoso andamiaje de las transnacionales, el socialismo que nos despierta a la vida es una apuesta común que traspasa los vértices de los partidos políticos sumados a esa iniciativa.

La superación de una ideología bastarda en ilusiones y transculturizadora, debe coincidir con la superación de una clase política que dice ser simpatizante del proceso, y de personajes que se han identificado como parte del proceso, pero que en verdad representan más de lo mismo que se busca remover. Y debe coincidir con el relanzamiento, reforzamiento de una ideología autoctona muy venezolana basada en los intereses supremos de la igualdad, la equidad, socialista, reformadora, solidaria, que nuclee un Estado asistencialista con políticas dirigidas a garantizarnos las mejores herramientas para el desarrollo de todas nuestras habilidades físicas y capacidades inteletuales.

El progreso ideológico deberá tener la virtud de permitir que emerjan a la arena política nuevos rostros, portadores de nuevas energias, nuevas esperanzas, nuevas visiones de país, nuevos paradigmas.

Sólo que tenemos que estar a punto de caramelo para cuando la patria y el proceso nos llamen a apuntalar la Venezuela socialista del siglo XXI que acaba de despegar.

jueves, 21 de diciembre de 2006

La Reforma necesaria

Por: Bruno

Desde el día después de la victoria popular del 3D, o sea desde el 4 de Diciembre, no creo que haya pasado un sólo día sin que se haya hablado de la Reforma, inminente, necesaria, del texto constitucional, para adecuar la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela a los nuevos tiempos que habrán de venir con la implementación de ese Socialismo del Siglo XXI que seguramente surgirá a partir de un gran acuerdo nacional, motorizado por el Presidente Chávez, que - bañado de pueblo con ese enorme caudal de más de siete millones de votos - lo propuso para la consideración de todos los venezolanos.

En la Constitución del '99 (la actual, "la bicha") se levantaron las bases para la refundación del país y sus instituciones, prostituidas por el poder económico, político y el liberalismo económico de la alternabilidad adeco-copeyana de la IV República. Se discutió, se escribió y de hecho se aprobó una Constitución humanista, con un novísimo espíritu de solidaridad, allanándose el camino para pasar de una democracia representativa, que no representaba a nadie, a una democracia participativa y protagónica.

De la lectura de las últimas elecciones presidenciales, se nos antoja que aunque contamos con la mayoría, no es tiempo de imposiciones por la fuerza, es tiempo de examinar qué rumbo queremos para el país, y si realmente queremos salir del tercermundismo, necesariamente tenemos que acompañar ese deseo con un nuevo cuerpo de leyes que discipline, que sanee la hacienda pública, que le imprima una sobremarcha a lo social, que amplíe la capacidad del Estado para aumentar los beneficios sociales del colectivo venezolano.

No basta con aplaudir la iniciativa presidencial. Un saludo a la bandera. Música para mis oídos. Y no basta, porque si se discute con ahínco filosófica e ideologicamente que hay que impulsar un nuevo enfoque "a la venezolana" del socialismo, se discuten las cosas y se analizan las cuestiones, para después archivar todo en el olvido y, a mediados del siguiente año, recomenzar las cosas desde un principio, se corre el riesgo de no estar a la altura de los tiempos que corren.

Los cuernos del dilema son dos: ¿quién se preocupa por incorporar las iniciativas nacidas del seno de las organizaciones y movimientos populares en la reforma necesaria? y ¿quienes asumirán la tarea de nuclear los esfuerzos conducentes a migrar al texto constitucional las conclusiones de lo que debe ser un gran acuerdo nacional para la reforma necesaria?

Para obtener un resultado más que satisfactorio, asambleístas duchos en la materia constitucional, académicos, actores políticos, colectivos organizados, movimientos sociales, redes populares, deben recorrer el país para dar a conocer qué se busca y qué se quiere obtener con la reforma, qué significa, qué objetivos se buscan, qué alcances tendrá, qué merito tiene, ¿será viable? etc, etc.

Hay que decirle a todas las audiencias que el socialismo es lo opuesto al capitalismo salvaje, al liberalismo económico, que el liberalismo prela los logros individuales por sobre el colectivo, que el neoliberalismo sobrevaloriza el mercado sobre el asistencialismo del Estado, que mientras anteponen lo económico a lo humano, el socialismo se puede reinventar, reingeniar, adaptar a los tiempos.

Justo, quizá no soy la persona más objetiva, quizá soy una persona de criterios malditamente subjetivos, quizá según la optica más grotesca y rocambolesca de la disociación psicótica de la militancia oposicionista que me adversa, yo no sirvo para nada... pero tengan la seguridad que creo firmemente necesaria más la reforma que la invocación de una nueva Constituyente.